domingo, 21 de marzo de 2010

USA 1887

"The American Invasion." The Court and Society Review 23 March 1887. Articulo publicado por Oscar Wilde luego de su visita a USA. Creo que es el mismo que suele traducirse bajo el titulo "Impresiones Sobre Yanquilandia". Transcribo aqui solo algunos fragmentos:


"Lo primero que me llamó la atención cuando llegué a América fue que, así como los americanos no son los hombres más elegantes del mundo, son, indudablemente, los que van más confortablemente vestidos..... Hay una nota de conforto en el aspecto de la gente que forma un fuerte contraste con Europa, donde tropiezas continuamente con gentes vestidas con harapos."

"El segundo hecho, también muy curioso es que todo el mundo corre para tomar un tren. Esta es una situación poco favorable a la poesía o a la novela.... Creo que América es el país con más ruido que conozco. Uno se despierta por las mañanas, no gracias al canto del ruiseñor, sino a la sirena de algún vapor o fábrica. Es raro que el sentido profundamente práctico de los americanos no haya intentado disminuir ese ruido intolerable, Todo el Arte depende de la sensibilidad exquisita y delicada, y pienso que tal torbellino ininterrumpido acabará por destruir la facultad musical, a la fuerza. La belleza de las ciudades americanas no supera a la que hay en Oxford, en Cambridge, en Salisbury o Winchester, donde se encuentran las adorables reliquias de una época maravillosa; pero, sin embargo, puede hallarse de vez en cuando bastante belleza en dichas ciudades, aunque tan sólo allí donde los americanos no han intentado crearla. Allí donde los americanos han intentado producir belleza, han fracasado totalmente. "

"Una de las características notablemente yanquis es la manera que han tenido de aplicar la ciencia a la vida moderna del día a día. Esto que digo es fácil de ver en un simple paseo por Nueva York. En Inglaterra, a un inventor se lo considera casi como a un loco y, en sobrados casos, el inventor termina por desalentarse y hundido en la miseria. En América se honra al inventor, se lo ayuda, y el ejercicio del ingenio, la aplicación de la ciencia al trabajo del hombre, es allí el camino más corto hacia la fortuna. No hay ningún otro país donde la mecánica sea tan bella como en América. He creído siempre que la línea de poder y la línea de belleza no son más que una sola. Esta creencia me quedó plenamente confirmada al contemplar la mecánica americana. Únicamente cuando vi las fábricas hidráulicas de Chicago comprendí las maravillas de la mecánica...."

"Se queda uno impresionado en América; pero impresionado desfavorablemente por la insólita grandeza de todo. Este país, a mi juicio, parece como si quisiese hacernos creer en su poder por su imponente enormidad. Sufrí una gran decepción al ver el Niágara, lo que debe de sucederles a muchos. Allí acuden todas las recién casadas, y la contemplación de las prodigiosas cataratas representa una de las primeras y seguramente de las mayores desilusiones de la vida conyugal americana"

".....vendían asimismo una edición de mis poemas, vilmente impresa en una especie de papel secante gris y al reducido precio de cincuenta céntimos. Los llamé y les dije que, aun cuando a los poetas les gusta ser populares, quieren también ser retribuidos, y que vender ediciones de mis poemas sin provecho alguno para mí era asestar a la literatura un golpe que podía causar un efecto desastroso entre los aspirantes a poetas. Todos ellos me respondieron invariablemente que sacaban provecho para ellos de la venta y que esto era lo que más los interesaba....."

"Recorriendo América, ve uno que la pobreza no va unida necesariamente a la civilización. En todo caso, aquél es un país donde no hay ornato ni ostentación, ni ceremonias pomposas. No vi allí más que dos desfiles: uno, el de los bomberos, precedidos por la Policía, y otro, el de la Policía, precedida por los bomberos. Cualquier ciudadano, al cumplir los veintiún años, tiene derecho a votar y adquiere, por eso mismo, al instante su educación política. Los americanos son el Pueblo, políticamente, mejor educado del mundo. Vale la pena ir a un país que puede enseñarnos la belleza de la palabra LIBERTAD y el valor real de ese concepto....."

"Para el americano que llega a Londres su sitio favorito es el Strand y el Amerícan Exchange, que él es como se imagina el cielo. Cuando no se mece rockingchair con un puro en la boca, recorre las calles con un saco de mano, adquiriendo, gravemente todos nuestros productos e intentando entender a Europa entera a través de los escaparates de sus tiendas.... El teléfono es imprescindible para él, y sus más audaces sueños utópicos no pasan nunca del ferrocarril aéreo y de los timbres eléctricos. Su placer principal consiste en caer sobre algún extranjero desprevenido o sobre algún compatriota afín, para dedicarse entonces al juego nacional de las "comparaciones". El americano, con una ingenuidad y una despreocupación totalmente encantadoras, compara gravemente el Palacio de Saint-James con la gran estación central de Chicago, o la Abadía de Westminster con las cataratas del Niágara. El volumen constituye su canon de belleza, y la altura, su patrón por excelencia. Para él, la grandeza de un país estriba en el número de kilómetros cuadrados que tienen de superficie; y jamás se cansará de decir a los criados de su hotel que el Estado de Tejas, él solo es más grande que Francia y Alemania juntas.

Pero, en general, el americano se siente más feliz en Londres que en cualquier sitio de Europa. Allí puede hacer siempre algunos conocimientos y, en general, hablar el idioma. En el extranjero es hombre al agua. No conoce a nadie, no entiende nada y lo recorre todo, paseándose de una manera melancólica, tratando al Viejo Mundo como si fuese un almacén de Broadway y cada ciudad un mostrador de productos de pacotilla. Para él, el Arte no encierra ningún maravilloso misterio, ni la Belleza tiene sentido, ni el Pasado le trae mensajes de ningún tipo. Él piensa que la civilización empezó con el descubrimiento del vapor, y mira con desprecio todos los siglos que no han tenido calefacción central en sus viviendas.... En resumen: es el Don Quijote del sentido práctico; pero es tan utilitario, que él mismo resulta inútil. "

"No es nada deseable como compañero de viaje, porque parece siempre fuera de sí y se siente deprimido muy a menudo. Realmente, se moriría de aburrimiento si no estuviese en constante comunicación telegráfica con Wall-Street; y la única cosa que puede consolarlo de haber perdido un día en un museo de arte es un número del New York Herald Boston Times. Y, finalmente, después de mirarlo todo y no haber visto nada, vuelve a su país tan contento."

"El americano no es estúpido. Muchos americanos son horribles, vulgares e impertinentes, lo mismo que muchos ingleses; pero la estupidez no es uno de los vicios nacionales. Realmente, en América no hay salida posible para un imbécil. Ellos piden incluso a un limpiabotas que tenga cerebro y lo más curioso es que lo consiguen...."

"Hasta la libertad del divorcio en América, por criticable que pueda parecer en algunos puntos, tiene, al menos, el mérito de aportar al matrimonio un elemento novelesco de incertidumbre y misterio. Cuando las personas están unidas para el resto de sus vidas, consideran demasiado a menudo las buenas maneras como algo superfluo y la cortesía como una cosa poco útil; pero si el lazo puede ser roto con facilidad, su misma fragilidad constituye su fuerza y recuerda al marido que siempre debe procurar agradar, y a la esposa que jamás debe dejar de ser una mujer fascinante.....La consecuencia de esta libertad, o quizá a pesar de ella, los escándalos son muy raros en América, y si hay alguno, es tan grande la influencia sobre la sociedad, que no se perdona jamás al hombre. América es el único país del mundo donde no se aprecia a Don Juan y donde no se tiene simpatía por George Brummel, el dandy. Así pues, en su conjunto, el hombre americano en su tierra es una persona dignísima."

"Verdad que cuando nos lo encontramos en Europa en conversación, nos mantiene en constante hilaridad; pero es tan sólo porque sus ideas resultan incongruentes por completo en un ambiente europeo. Colóquenlo en supropio ambiente, en medio de la civilización que se ha creado para él y de la vida que es obra de sus propias manos, y esas mismas observaciones suyas no provocarán ni una sonrisa. Habrán pasado ya a la categoría de verdades insignificantes o de observaciones discretas; y lo que parecía una paradoja cuando lo escuchábamos en Londres, se convierte en algo vulgar cuando lo leímos en el Milwaukee."

"Europa aún no ha sido perdonada por América; la odia en cierta manera por haber sido descubierta un poco antes en la Historia que ella...."

.

No hay comentarios.: